Autónomo o sociedad limitada: cuándo compensa crear una SL en 2026

Autónomo o sociedad limitada: cuándo compensa crear una SL

Pasar de autónomo a sociedad limitada compensa cuando el ahorro fiscal de dejar beneficio dentro de la empresa, más la protección de tu patrimonio, supera lo que cuesta mantener la SL: entre 1.300 y 2.800 € más al año solo en gestoría, a lo que hay que sumar una constitución de 450 a 1.150 €. No hay una cifra de facturación que lo decida. Una persona que factura 80.000 € y se lo lleva todo a casa puede ganar poco o nada con la SL. Otra que factura menos, pero reinvierte buena parte del beneficio o asume riesgos con su patrimonio, puede salir ganando. Los importes de este artículo son horquillas de mercado orientativas, no la tarifa de ninguna gestoría.

Si buscas «autónomo o sociedad limitada», casi todas las respuestas te dan un umbral redondo: «a partir de 40.000 € de beneficio, pásate a SL». Ese número compara solo tipos de impuesto y deja fuera tres cosas que cambian el resultado: lo que cuesta montar y mantener la sociedad, lo que pagas al sacar el dinero de ella y el riesgo que asumes con tus bienes personales. Aquí vamos a poner las tres sobre la mesa para que puedas valorar tu caso con criterio.

Lo que cambia de verdad entre ser autónomo y tener una SL

Como autónomo, tú y tu negocio sois la misma persona a efectos fiscales y legales. Todo el rendimiento de la actividad tributa en tu IRPF, que tiene una escala progresiva: cuanto más ganas, más alto es el tipo del último tramo. Y respondes de las deudas del negocio con todo tu patrimonio, presente y futuro.

Con una SL, la sociedad es otra persona. El beneficio tributa en el Impuesto sobre Sociedades, con un tipo fijo y no progresivo. Los tipos para empresas pequeñas se han ido rebajando en los últimos ejercicios, así que consulta los vigentes en la Agencia Tributaria antes de hacer números. En principio, de las deudas de la sociedad responde la sociedad con su patrimonio, no tú con el tuyo.

La clave está en lo que pasa después. El dinero que gana la SL no es tuyo hasta que lo sacas, y solo puedes hacerlo de dos formas:

  • Como sueldo o retribución de administrador, que vuelve a tributar en tu IRPF como cualquier rendimiento del trabajo.
  • Como dividendos, que tributan en la base del ahorro de tu IRPF después de que la sociedad haya pagado ya su impuesto.

Por eso la pregunta útil no es cuánto facturas, sino cuánto beneficio puedes dejar dentro de la sociedad. Si lo necesitas todo para vivir, gran parte de la ventaja fiscal desaparece al sacarlo.

Cuánto cuesta montar y mantener cada forma

Esta es la parte que suele faltar en las comparativas. Una SL tiene costes fijos que el autónomo no tiene: escritura de constitución ante notario, inscripción en el Registro Mercantil, contabilidad oficial, impuesto de sociedades, libros y depósito de las cuentas anuales cada año. Y cerrarla también cuesta.

Tabla comparativa de costes de autónomo o sociedad limitada: constitución, gestoría, cuentas anuales y cierre
Costes de montar, mantener y cerrar cada forma (horquillas de mercado orientativas, 2026).
ConceptoAutónomoSociedad limitada
Constitución (notaría, registro y gestoría)No hay450 – 1.150 € una vez*
Gestoría al mes40 – 70 €150 – 300 €
Gestoría al año480 – 840 €1.800 – 3.600 €
Cuentas anuales en el Registro MercantilNo aplica50 – 100 € al año*
Cerrar la actividadBaja sin coste de trámite600 – 1.500 € (disolución y liquidación)*

Horquillas de mercado orientativas para 2026, no tarifas de Nexum. Las marcadas con * son estimaciones con referencias del sector; las de gestoría son las mismas que usamos en cuánto cuesta una gestoría para autónomos. Los aranceles de notaría y registro están regulados y el importe exacto te lo dan ellos antes de firmar.

Con estas horquillas, mantener una SL pequeña cuesta en gestoría entre 1.300 y 2.800 € más al año que llevar la actividad como autónomo. Ese es el listón: si el ahorro fiscal de dejar beneficio dentro no lo supera con holgura, la SL te sale más cara.

Sobre el capital: desde la Ley 18/2022 («Crea y Crece») se puede constituir una SL con un capital inferior a 3.000 €, incluso de 1 €, aunque con condiciones sobre las reservas y la responsabilidad de los socios mientras no se alcance esa cifra. Conviene revisarlo antes de decidir cuánto aportar.

La cuota de autónomo no desaparece

Es uno de los malentendidos más habituales. Si eres administrador de tu SL y la controlas, lo normal es que sigas cotizando en el régimen de autónomos como autónomo societario, con reglas de base mínima propias. Dicho de otro modo, crear la SL no te quita la cuota y en algunos casos la sube. Las bases y cuotas vigentes las publica la Seguridad Social y conviene consultarlas para tu caso antes de comparar.

También cambia el día a día. En una SL no puedes coger dinero de la cuenta de la empresa cuando te haga falta: cada salida tiene que tener un concepto (nómina, dividendo, préstamo del socio) y queda en la contabilidad. Para algunas personas este orden es una ventaja. Para otras es una carga administrativa que no esperaban.

Tres perfiles orientativos

No son recomendaciones para tu caso, que depende de tus ingresos, tu familia y tu actividad. Sirven para ver cómo cambia la respuesta según el perfil.

1. Profesional que vive de todo lo que factura

Diseñadora, consultor o fisioterapeuta con un buen nivel de ingresos que necesita sacar casi todo el beneficio cada año. Al pasar el dinero de la SL a su bolsillo, vuelve a tributar en el IRPF, y los costes fijos de la sociedad se comen buena parte de la diferencia. Suele compensar poco, salvo que haya un riesgo patrimonial importante.

2. Negocio con beneficio alto que reinvierte

Una actividad que genera más beneficio del que su titular necesita para vivir y quiere usar el resto en equipos, local, personal o un colchón. Ese beneficio retenido tributa en el impuesto de sociedades y no en los tramos altos del IRPF. Es el perfil en el que la SL suele tener más sentido, y cuanto más se retiene, más se nota.

3. Actividad con riesgo para tu patrimonio

Obras, contratos grandes, trabajadores a cargo, alquiler de un local con fianzas o proveedores con mucho crédito. Aunque la cuenta fiscal salga justa, limitar la responsabilidad puede pesar más. Un matiz importante: los bancos suelen pedir el aval personal del socio para los préstamos, y el administrador puede responder personalmente en ciertos supuestos, como las deudas tributarias o una mala gestión. La SL protege mucho, pero no todo.

Errores frecuentes al dar el paso

  • Decidir solo por la facturación. Lo que cuenta es el beneficio y cuánto de él se queda en la sociedad.
  • Olvidar los costes fijos. La gestoría de una SL cuesta entre tres y cuatro veces más que la de un autónomo, y las cuentas anuales se depositan cada año aunque no haya actividad.
  • Pensar que la cuota de autónomo desaparece. Si administras y controlas la SL, normalmente sigues cotizando.
  • Mezclar el dinero personal con el de la sociedad. Pagar gastos personales con la cuenta de la SL complica la contabilidad y puede traer problemas con Hacienda.
  • Hacer el cambio a mitad de año sin planificarlo. El paso de autónomo a SL tiene implicaciones en contratos, facturación, IVA y bajas y altas que conviene ordenar antes.

Si todavía estás empezando, el primer paso suele ser darse de alta como autónomo y validar el negocio. Lo explicamos en darse de alta como autónomo: pasos y errores.

Preguntas frecuentes

¿A partir de cuánto dinero compensa crear una SL?

No hay una cifra válida para todo el mundo. Depende del beneficio, de cuánto necesitas sacar para vivir, de tu situación familiar en el IRPF y del riesgo de tu actividad. Los umbrales que circulan («40.000 €», «60.000 €») son orientativos y dejan fuera los costes de la propia sociedad.

¿Puedo pasar de autónomo a SL más adelante?

Sí. Mucha gente empieza como autónomo y crea la sociedad cuando el negocio está consolidado. Lo que hay que planificar es el traspaso: contratos, clientes, cuentas bancarias, facturación y la baja o el cambio de régimen.

¿Si tengo una SL dejo de pagar la cuota de autónomo?

Normalmente no. Si eres administrador y tienes el control de la sociedad, sueles cotizar como autónomo societario. Las condiciones exactas y las bases vigentes están en la web de la Seguridad Social.

¿Con una SL no respondo nunca con mi patrimonio?

La regla general es que responde la sociedad, pero hay excepciones: avales personales que pida el banco, deudas tributarias o con la Seguridad Social en ciertos supuestos y responsabilidad del administrador por una mala gestión. Conviene conocerlas antes de dar la protección por hecha.

¿Cuánto cuesta crear una SL?

Como referencia de mercado, entre 450 y 1.150 € sumando notaría, Registro Mercantil y la gestión, sin contar el capital que aportes. El importe exacto depende de la notaría, de los estatutos y de los servicios que contrates.

Haz la cuenta con tus números

La decisión entre autónomo o sociedad limitada no se toma con una cifra de internet, sino con tus datos: beneficio real, lo que necesitas sacar cada año, tu situación en el IRPF y los riesgos de tu actividad. En Nexum Gestión te ayudamos a hacer esa comparación y, si decides crear la SL, a constituirla y llevarla. Tienes la información del servicio en nuestra gestoría para autónomos y pymes, y si quieres revisarlo con nosotros puedes pedirnos una consulta.

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